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Publicado en "Australia's
Mining Monthly"
(Agosto
2003) |
En 2001, los camiones volcadores de propulsión eléctrica
de la mina de carbón de Río Tinto en el Monte Thorley de Nueva
Gales del Sur estaban consumiendo cubreruedas plásticos a una proporción alarmante.
Tener que reemplazar estos cubreruedas, diseñados para proteger a las ruedas
traseras de los camiones del polvo y de los escombros suponía una suma exorbitante.
Asimismo, los períodos de inactividad de los camiones debido al desgaste de estos
cubreruedas provocaban pérdidas significativas en la producción.
Sin embargo, desde que cambiaron los cubreruedas plásticos
por cubreruedas Rhinobag, un producto flexible, ligero, hecho de kevlar,
en octubre de ese año, han experimentado un cambio notable. Mientras que la mina del Hunter
Valley estaba desechando alrededor de 32 cubreruedas plásticos rotos e inutilizables en un mes,
sólo 5 de los 14 Rhinobags originales han requerido reemplazo.
"Estábamos buscando una solución", dijo Dean Gerard,
operario de camiones de grandes dimensiones en el Monte Thorley. “Estábamos usando una cantidad excesiva de cubreruedas plásticos cada mes.
Esta situación no sólo nos costaba mucho dinero por el precio de los cubreruedas,
también nos costaba mucho dinero por la pérdida de producción.
Los camiones no pueden trabajar sin los cubreruedas y una vez que éstos están
completamente desgastados,reemplazarlos puede llevar
de media hora a una hora entera."
El factor principal que contribuye al daño de los cubreruedas
plásticos es el impacto de las ruedas de otros vehículos durante los procesos de carga
y descarga de materiales. Es muy común que los cargadores rueden hacia atrás mientras vacían
sus baldes, golpeando los cubreruedas y provocando que éstos se aflojen y se deformen de tal
manera que no puedan volver a montarse. Según Gerard, la habilidad de los cubreruedas Rhinobag
de poder absorber ese tipo de impacto y seguir siendo útiles es una cualidad única. "Con los cubreruedas plásticos, el impacto abolla y arquea la forma y las grapas
que los sostienen", explicó Gerard. "Los cubreruedas Rhinobag han sido muy buenos para nosotros debido a su
flexibilidad. Cuando el cargador impacta en las ruedas del camión, los cubreruedas Rhinobag
se amoldan a la presión para luego volver a su posición inicial.”
Asimismo, el personal de mantenimiento en el Monte Thorley valora otras
cualidades como el peso liviano del producto y el hecho que puede asistir con la detección
de daños en los vehículos de tracción. En casos de emergencia, cuando se necesita frenar,
las aberturas de la malla plástica lateral del Rhinobag están diseñada para
derretirse. Cuando se detectan estas aberturas durante las inspecciones diarias, se aconseja
que los camioneros notifiquen al mecánico de servicio para que éste realice una verificación
completa de las condiciones del vehículo.
El Monte Thorley dispone de los cubreruedas Rhinobag en cinco Komatsu 730Es y dos Komatsu 830Es, los cuales son cargados por cargadores
LeTourneau L1400. También tienen ocho 830Es que son cargados con palas y todavía usan
los cubreruedas plásticos porque los vehículos no están sujetos al mismo tipo de impacto.
Diseñado y desarrollado por la compañía australiana DV Logic, el cubreruedas Rhinobag es conveniente para el uso en cualquier camión de minería equipado
con motores de propulsión GE787 o GE788. Viene en un kit de siete piezas, lo que significa
que en la mayoría de los casos de desgaste o daño, sólo la tapa exterior requiere ser
reemplazada. Es tan simple como comprar una tapa nueva y montarla de nuevo con velcro.
Aunque reconoce que es difícil cambiar la mentalidad de la industria
y aconsejar que las compañías adquieran nuevos productos como el Rhinobag,
el director de DV Logic, Darcy Saville, explica que el valor de la duración de estos
cubreruedas es indiscutible. "Una vez que los adquieren, están satisfechos" dijo "Duran por lo menos 10 veces más que cualquier otro cubreruedas en el mercado." Por lo que él les pidió a los futuros clientes que no se dejen
inquietar por el precio, que suma el doble de lo que cuestan los cubreruedas plásticos.
El mercado del Rhinobag, que tuvo su primera aplicación
en otra de las minas carboníferas del Hunter Valley a mediados de 2000, estaba hasta ahora
limitado al mercado australiano. DV Logic ha registrado el producto recientemente en la
plataforma del ecommerce Quadrem con la esperanza de poder acceder al mercado de exportación.
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